PARA LOS SOÑADORES DEMENTES

Me senté por un segundo para meditar sobre mi vida, 
un segundo se hacia tan corto y a la vez eterno. 
Es la vida un soplo de nada que se desvanece en el viento... 
que no es suficiente, que nunca alcanza. 
Me detuve a un lado del camino y mire hacia atrás para contemplar mi pasado, 
un camino torcido se proyectaba desde mis pies y se perdia en el horizonte. 
Un camino que se hizo con mis pasos y en sus piedras,
 historias, sonrisas y lagrimas de mil colores se dibujaban con precisión.

De mi vida, experiencias y un vaso lleno de sangre, 
un cigarro que jamás prendí y la música que me drogaba. 
De mi vida, un lugar escondido en el mundo, 
un pasaje secreto bajo mi cama, mi hogar en el lado oscuro de la luna.
De mi vida, los besos, el sudor, mi cuerpo, tus ojos... 
como estrellas en el firmamento, y un manto negro que me protege 
cuando en las noches mis manos recorren mis adentros. 

Diana C Ramírez


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