LA CONDENA DEL POETA.

Son las palabras las que lo han condenado, 
entregándole sin piedad a la luz que ilumina su alma desnuda. 
Entre su voz y la mentira, una verdad que ha sido silenciada danza con son de melancolía, 
una melodía que marca con fuerte golpe, cada golpe de su vida.
Ha sido destinado a la pluma y a la tinta, que tanto daño le han causando, 
una droga que lo obliga a seguir escribiendo sin piedad, 
incluso cuando entre sus letras ha visto, 
una realidad que entre palabras escondía. 
Aunque pelea con fuerza, a su voluntad de seguir confesando en cada línea, 
los tormentos y los pecados, ya en el pasado cometidos, 
le es imposible resistir el deseo sublime de plasmar en un papel, 
el dolor y el deseo que lo han por tanto tiempo sometido. 
De su vida, tinta negra se derrama como veneno, 
sobre la mesa y los papeles que se apilan contra su pecho, 
ya no existen secretos en sus manos, que traicioneras han divulgado, 
cada uno de sus mas profundos tormentos.

Diana C Ramírez B

Comments

Popular posts from this blog

LOS TREINTAS

PARA LOS SOÑADORES DEMENTES